viernes, 23 de octubre de 2015

CAPÍTULO 5: EL GRAN EVENTO

¡Buenas tardes San Francisco! ¡Vaya tarde de baseball que nos espera! Los Gigantes están en racha, pero en frente tenemos a los Padres de San Diego, equipo duro donde los haya, si los Giants quieren conseguir el liderato deberán de hacerlo muy muy bien, en resumen.. ¡Vaya partidazo! No sé ustedes, pero nosotros vamos a disfrutar como enanos, relájense mientras puedan, porque ahora en apenas media hora, a las 7 pm en punto, dará comienzo el encuentro, y será ¡de infarto! – decía el comentarista a través del televisor mientras Carl y las niñas colocaban la mesa sacando refrescos y cortando las porciones de pizza. Todo indicaba ser la tarde perfecta, sólo faltaba James para que Sarah fuese la chica más feliz, que miraba al pequeño Eusko recordando en su padre, y pensando en como le iría... 

...

- Espera espera.. ¿Una explosión? Esto parece que se va de las manos. Vamos a ver, Josh cogió el paquete para entregarlo al día siguiente, le tendieron una trampa para robárselo junto al dinero, le secuestraron, y otros hombres ..¿volaron su piso? Señorita.. Usted ha visto muchas películas. Por no hablar del supuesto gas o líquido o lo que sea que saliese del paquete que dejó a su marido con la cara hecha polvo.- especuló John como réplica a la historia contada por la mujer.
- ¿Pero por qué me lo iba a inventar? ¡Por favor detectives créanme! ¡Comprueben la explosión, y averigüen dónde está mi novio!- gritaba Kate con impotencia.
- De acuerdo, cálmese Kate. John, hay algo que se nos escapa. ¿Por qué iban a llevarse a Josh y retenerlo, únicamente por robarle el dinero? Y la cuestión de limpiar su rastro en el piso..., Kate podía conducirnos a Joe sin necesidad de la explosión.. No lo sé, pero nos faltan piezas en la historia, además de la locura de historia de Steven... Esperemos a ver qué nos dice después de las imaginaciones por lo que se hubiese metido y la pérdida de sangre durante toda la noche.. Centralita, ¿me reciben? Soy el detective Owens, número de placa 2211, quisiera comprobar la explosión de un piso durante esta noche por causas extrañas en la zona este.- preguntó James agarrando el transmisor de la radio.
- Detective, especifique más. Esta noche hemos tenido una locura de avisos para los bomberos, seis sin ir más lejos.- contestaron por radio.
- ¿Perdona? ¿Ha habido seis explosiones durante esta noche con un mismo patrón?
- Detective, todas aparentemente por escape de gas, si embargo en una de las habitaciones de cada apartamento había restos de queroseno.. El inspector de incendios Fox podrá darle más detalles sobre el asunto, es quién se encarga de la investigación. ¿Quiere su teléfono?
- Por favor. – anotando el teléfono y continuando el camino en el coche de patrulla de John hasta el club “La puerca endemoniada”, prostíbulo de Joe, dónde se encontraba su “guarida”, James se daba cuenta de que el asunto se estaba complicando a medida que pasaban los minutos. Debían dar con la solución del asunto cuanto antes.

Unos kilómetros atrás, una ambulancia perdía el control y se estrellaba contra un turismo cuando iba camino del Chinesse Hospital... Todo se estaba descontrolando...

“¡Y comienza el partido! Señores esto es baseball, retransmitiendo Peter O’Brian desde AT&T PARK, en su cadena deportiva favorita, “GAME 7”. 

...

- Señor.. El paquete número 3 se ha salido de control. La policía ha intervenido a uno de sus captores, con síntomas de la infección, el otro captor junto el infectado 3 están desaparecidos. ¿Cómo quiere que procedamos? Dos agentes están yendo a investigar el caso junto con lo que parece la pareja del paquete.
- Vaya.. Bueno es un contratiempo, pero únicamente provoca que aceleremos los planes.. Suelten el resto de paquetes y dispongamos todo para la carta de presentación. Visitemos también al señor Puerco antes que esos agentes y ya carecerá de importancia lo que sepa la chica sobre el asunto.-dijo sonriendo bajo la sombra de la capucha...
- ¿Y si cuando lleguemos ya están allí los detectives?
- Pues eliminen todo rastro, incluida a la mujer. No dejemos cabos sueltos, si todo está junto, mejor acabar de un plumazo.
- De acuerdo.- apretó un dispositivo del oído.- Ejecuten el protocolo X, e informen. Escuadrón 3, visiten su madriguera y fumíguenla.- hizo una pausa y se giró para informar.- Cuanto esté listo el puente le aviso para cuando quiera estar en línea.
- Perfecto- dijo levantándose de su silla, acercándose a Smith, su mano derecha, quién siempre supervisaba todo.- Todo está perfecto.

Aquel tipo estaba tumbado inconsciente en uno de los lavabos del estadio...
Aquella mujer bajó el parking del centro comercial calló sin conciencia de una furgoneta negra entre los coches...
Aquel empleado estaba con la cabeza sobre la mesa de las cámaras que vigilaban el museo...
Ese indigente recostado sobre una de las fachadas que transitaban los turistas haciéndose fotos...
Esa otra mujer dormida aparentemente en aquel vagón del metro...
Ese otro tipo malherido sobre la calzada, que salió disparado de aquella ambulancia... 

...

Llegaron a la calle paralela del local. La tarde se había oscurecido, y James y John tranquilizaron a la mujer antes de bajar del coche, la dijeron que esperase ahí, que harían unas preguntas a Joe antes de que ver que tenían para llevárselo arrestado.
Owens le dio su número de móvil para que le llamase si ocurría algo u observaba algo inusual.
James habló por el camino con Fox, el inspector de incendios. Le contó lo de las explosiones en los apartamentos y aquel peculiar rastro de queroseno. Todo muy raro, ese tipo de combustible era el utilizado por aviones, y era extremadamente inflamable, muy exclusivo y difícil de conseguir. Aquello que quemaba borraba todo su rastro. Estaba claro que querían borrar sus huellas, pero en especial, por lo que les contó Kate, la sustancia que desprendió aquel maletín, aquel paquete.

- Bueno James, ¿listo para visitar a nuestro amigo el Puerco?- dijo John comprobando su arma.
- John mucho cuidado, me da que este asunto se le escapa de las manos incluso a Joe, no es su tipo de trabajos. Alguien le está manipulando, está trabajando para alguien más gordo. Abre los ojos.- dijo caminando junto a a su compañero dirección a la puerta de aquel club donde les esperaban dos gorilas. 
- Buenas muchachos, ¿qué tal las chicas de esta tarde, dignas de mi dinero? Jajaja.- bromeaba ante ellos que les miraban con caras muy serias y escuchando a través del pinganillo.
- Señores no pueden pasar, se trata de un show privado, y no están invitados.- las cámaras de la entrada se centraban en los detectives.
- Por las buenas no ¿eh? Bueno, ¿por qué no os quitáis de en medio? Hemos venido para hablar con vuestro jefe, a que nos conteste a unas preguntas...- dijo en tono desafiante John.
- Les he dicho que no pueden pasar, el señor Williams no se encuentra en el local.
- Escuchad, decidle a vuestro Jefe que venimos por sus matones Steven y Mike. Uno está camino de urgencias, y el otro ha sido atacado por Josh. Necesitamos hablar con él, ahora.- dijo James clavando la mirada en las cámaras.
- ... De acuerdo pasen. Todo recto hasta el fondo, allí les espera el Señor Joe.- decía uno de los gorilas mientras abrían las puertas.
- ¿Con que no estaba eh? Así no dejare propina muchachos.. –John vacilando.

Dentro del local había chicas hablando con el camarero de una de las barras, otras con los pocos clientes que había, otra bailaba sobre el escenario sobre agarrada de una barra americana, mientras otra estaba tumbada recogiendo billetes de otro que tenía frente a ellas. Al fondo otro hombre enorme abría una puerta invitando a pasar a los detectives, y al en el otro lado se encontraba Klaus, el perro fiel de Joe, con sus gafas de pasta y su mirada fría, que les permitía el paso y acompañaba dentro, donde les esperaba Joe, que parecía algo nervioso.

- ¡Detective Owen! ¿A qué se debe su visita y la de su compañero? ¿Cómo era.. Jin?- dijo A tono burlesco Joe.
- ¡Que va! ¡Soy Superman! Aunque con que sepas que soy el que te va a meter entre rejas me sirve.- respondió
- ¡Tranquilo vaquero! James tienes que controlarle ¿eh? Qué modales.. Bueno en serio, ¿a qué debo vuestra visita?
- Joe.. Tenemos a un tal Steven camino de urgencias, situado en un escenario no muy favorable para ti, y tenemos dos testigos que te incriminan en él. También a unos Mike y Josh que están desaparecidos, llegamos al lugar por un aviso de secuestro, y nos encontramos una carnicería en uno de tus almacenes en Chinatown. Se te escapa de las manos esta situación... ¿Quieres contarnos algo?- preguntó James.
- ¿Mike, Steven, Josh? ¡No se de quién me hablas! Y si han entrado a robar en uno de mis almacenes ¡gracias a Dios que los habéis ahuyentado!¡ Detectives, quisiera denunciar un allanamiento!- dijo entre risas junto al gorila que estaba a su lado. Klaus mantenía una mirada seria dirigida a los agentes...
- ¡Joe por el amor de dios, esto es serio! No se si eres consciente, pero lo que hemos visto allí es algo que pone los pelos de punta, había..- fue interrumpido James-

Beep, Beep. Beep, Beep.

- ¿Dime Kate, qué pasa?
- ¡James, acabo de ver el furgón que vi anoche parar enfrente del local! Han salido cinco tipos y han matado a los puertas! ¡Están dentro, salir de ahí!- gritaba Kate por la línea.
- Joe, ¿qué has hecho? Vienen a por ti.
- ¿Qué? ¿Estás de coña? ¿Bruce, Walter, ocurre algo ahí fuera?- intentando comunicarse por el pinganillo con los gorilas de fuera. Las cámaras no emitían señal. Alguien las había desactivado. Robert, ves fuera a mirar que está pasando.- dijo sacando una escopeta que tenía bajo su mesa.
- ¿James que pasa?- preguntó John.
- Nos atacan.- señaló.

Se escucharon gritos fuera. El gorila que estaba con el grupo dentro abrió la puerta de la sala, acto seguido recibió un disparo en la frente por un fusil con silenciador.
Klaus apartó a su jefe de la entrada que observaba y cerró la puerta con cerrojo de seguridad. Era una puerta blindada.

- ¡Joder! ¿Puto loco a quién has cabreado?- exclamó preguntando John agarrándole de la solapa a Joe.

Klaus le golpeó la rodilla, e inmovilizó contra el suelo en un santiamén.

- Suéltale ahora mismo o disparo.- amenazó James.- y Joe, suelta la escopeta, no lo volveré a repetir.- la cuál apuntaba a John.

Hubo un momento de tensión. Joe asintió y soltó el arma, Klaus por su parte dejó a John. Éste se reincorporó. 

- Como vuelvas a tocarme, te mato.- con mirada desafiante dijo el grandullón doliéndose de la rodilla.
- Joe cuéntanos a quién nos enfrentamos. Estos tíos tienen pinta de no irse de aquí hasta acabar contigo. John avisa a comisaría, pide refuerzos.- Éste aviso por radio de la situación pidiendo ayuda.
- Joder... Que mierda.. ¡Esto no puede estar pasando!- murmuraba el Jefe..

El partido estaba siendo emitido en la televisión que tenían en esa habitación. De pronto se cortó la imagen. Un fondo negro. Una X podía distinguirse un poco más clara. De repente un tipo apareció y se sentó frente a la cámara.

- ¡Callad, es ese tipo!- exclamó Joe subiendo el volumen del televisor.
- ¡Ahora no tenemos ganas de películas joder! ¡Habla! ¿No ves que nos están intentando coser a balazos?- insistió John.
- Espera John. Es Game 7, donde emiten el partido. No creo que lo interrumpiesen si no fuese serio.

Ciudadanos de San Francisco, compatriotas americanos, jóvenes, adultos, a todos vosotros me dirijo. Os invito a hacer historia, vais a vivir el mayor cambio en la Tierra desde el meteorito que acabó con los dinosaurios. Os invito a vivir una nueva era. Todo lo que conocíais, las leyes, la sociedad superflua, la vida que conocíais hasta ahora, va a desaparecer. Bienvenidos a esta nueva era, sumergíos en la oscuridad, dejar cruzar el umbral que separa vuestras mentes cortas de la realidad hasta ahora conocida y entregaos a la locura, a lo más primitivo, a lo esencial. Os preguntaréis por qué lo hago. Pues bien, para salvaos de este mundo que está pudriéndose, empezar de 0, realizar la purga de la sociedad, y hacer que todo vuelva a tener sentido. Con mucha lástima os deseo suerte en esta nueva época, y recordad quién cambió el sino de vuestras vidas, vuestra historia, vuestro mundo.... 
Hasta nunca... Capucha Negra.
Aquel tipo tumbado en el baño comenzó a temblar. Fue encontrado por otra persona y asustada avisó a un hombre del personal de seguridad del estadio.. Le acompañó, y acercándose para ver que le ocurría abrió los ojos... 
Un coche bajaba al parking del centro comercial, y se encontraron en medio a aquella mujer abandonada por la furgoneta, levantada, de espaldas a ellos. Ellos la pitaron, ella se giró hacia ellos...
Aquel empleado del museo escuchó vomitar a su compañero, vio sangre sobre la mesa del panel de control, le vio sentado con la camisa empapada de sudor, chirriando los dientes, se acercó y al tocarle el hombro este se lanzó sobre él...
Aquella pareja que paseaba por el paseo del puente Golden Gate, vieron andando hacia ellos lo que parecía un indigente borracho, les daba asco el olor que soltaba. Cuando el tipo se fijó en ellos empezó a gruñir y a correr directo a ellos...
Ese tipo cantando en el metro, con su guitarra, y un perro pequeño que le seguía. Se paró frente a una mujer que parecía no hacerle caso. El perro se puso a ladrarla, ella se agachó lentamente con la mirada perdida, agarró al pequeño perro con las dos manos, y le asestó un mordisco sobre la garganta...
Aquel tipo que salió disparado de la ambulancia era Steven, se levantó poco a poco, y se quedó mirando el hospital que estaba frente a él, comenzó a correr hacia él, detrás suya salían otros dos tipos corriendo de la ambulancia en distintas direcciones...
Comenzó el caos... Comenzó la purga...

CAPÍTULO 4: ATANDO CABOS

Kate estaba de los nervios, con el corazón en un puño. Cuando escuchó que cerraron la puerta salió a toda prisa por la ventana, vivía en un segundo piso, y observó desde la escalera de incendios cómo dejaban caer el cuerpo de Josh desde la bolsa al maletero, aún inconsciente, y le daban la vuelta para esposarle. Ella no dudó bajó a toda prisa, y creyó reconocer entrar a la plaza del copiloto al compañero del taller de Josh, a Steven. El otro sujeto hablaba por el móvil, e hizo señas a una furgoneta negra situada detrás de ellos, de la que salieron tres hombres con lo que parecían ser bidones..

Ella consiguió llegar a su coche situado en el cruce de la calle. Lo arrancó y giró la esquina cuando justo vio salir el coche negro de los raptores de Josh. Mantuvo una marcha cautelosa tras de ellos, dejaba un espacio prudente. Cruzando la siguiente calle se rompió la noche con lo que parecía una fuerte explosión que provenía de la zona de sus apartamentos... No podía creer lo que estaba ocurriendo. Dudaba entre llamar a la policía o únicamente seguirles por el momento hasta dar con su destino y allí actuar, pues tenía miedo de implicar al futuro padre de su hijo en tal asunto turbio.
Conducía, meditaba, lloraba, pensaba, mientras con una mano agarraba el volante, con la otra se frotaba el vientre. No estaba dispuesta a perderle. 
Les siguió hasta Chinatown, hasta una zona de polígonos y almacenes. Pararon ante uno. Allí les esperaba un tipo que les abrió lo que parecía la puerta principal. Ellos bajaron, el copiloto cargo el cuerpo de Josh, que seguía sin moverse sobre su hombro. El primero le dio las llaves del coche al otro tipo, y acto seguido ayudó a Steve a cargar el cuerpo hacia dentro. El otro tipo arrancó el coche y se marchó. Serían alrededor de las 2 de la mañana. Ella esperó, y esperó. No había movimiento, no sabía qué hacer. Cuando se decidió a echar un vistazo dentro, mientras se acercaba escucho los gritos, no pudo asegurar si pertenecían a Josh, parecían llenos de dolor, de rabia. Le puso la piel de gallina. Se quedó paralizada, y en ese momento decidió volver al coche y avisar a la policía de lo que estaba ocurriendo. Esperaba que no fuese demasiado tarde.. 

...

- Jajajjajajaja. ¡Eusko para! ¡Me haces cosquillas!- decía Sarah jugando con el cachorrillo junto a Jessica en el jardín.

Las dos niñas lo estaban pasando de fábula con la nueva mascota después de haberse pegado una comilona en el jardín de los Petterson. Los padres de Jess, las miraban con felicidad mientras recogían los platos. El día comenzaba a encapotarse. 

- ¿Qué te dijo James? ¿Se trataba de algo importante?- preguntó Beth a su marido.
- Cariño no lo sé, pero no creo que Jim se perdiese éste día si no lo fuese, llevaba tiempo planeándolo. Me dijo que en cuanto pudiese venía para acá, a ver si le daba tiempo a ver el... ¡Partidazo!- exclamó Carl sabiendo que el baseball no le entusiasmaba a la madre.
- ¡Vaya hombre! Yo pensaba que se te habría olvidado. A lo mejor me llevo a las chicas a dar una vuelta al centro o al cine. Así te dejamos tranquilo con tu partido.
- Beth ya sabes que a mí no me molestáis nunca, además a las pequeñas también les gusta, propónselo a ver que te dicen.
- A ver.. ¡Chicas, venid un momento!- las pequeñas como un resorte vinieron con la cría siguiéndolas tropezándose.- ¿Os apetece venid conmigo al centro a mirar ropa y un cine o...
- .. O pasamos una tarde de baseball increíble acompañada por pizzas animando a los Giants?- le interrumpió Carl motivando a las pequeñas.
- ¡¡GIANTS!!- gritaron al unísono emocionadas y saltando.
- Desde luego.. No tendrás dudas de que se trata de tu hija.. Igualita al padre.. ¡Que cruz!- refunfuñó Beth.- ¿Oye pues voy a ir yo a darme esa vuelta vale?¡ Y no os empachéis!- advirtió a Carl y las chicas cogiendo su bolso.
- De acuerdo cariño, aquí te esperamos, voy a ir a por las camisetas y gorros, ¡hora de montar el escenario! ¿Sacáis los refrescos vosotras mujercitas?
- ¡Siiiii! ¡Adiós mami!
- ¡Claro! ¡Hasta luego señora Petterson!

Ambas achucharon a la madre que se acercó para abrazarlas y darlas un beso. Ésta le gritó a su marido desde la puerta que iría al centro comercial Westfield, que no tardaría y salió por la puerta. 

...

- ¿Steven Jordan? ¿Eres uno de los hombres del Puerco?- preguntó aún apuntándole James, mientras con la otra mano ayudaba a incorporarse a su compañero.- ¿Por qué estabas ahí escondido? ¿Y quién son ese Josh y Mike de los que hablas?
- ¡Vale vale tranqui colega! Hablaré...- dijo incorporándose dolido del golpe recibido en el estómago.- Sí he hecho algunos trabajos para El Puerco, pero no soy uno de sus hombres ni mucho menos, de hecho esta noche actué casi obligado tío. Ese Josh era de mis mejores amigos..
- ¿Era?- preguntó John- ¿Esa sangre le pertenece a él? James el aviso de este lugar nos lo dio una mujer que hablaba de un secuestro, habló de un tal Josh Twin.
- ¿Kate? ... Mierda...– preguntó el interrogado.
- ¿Sabes quién es?- preguntó James.
- Capullo habla ahora antes de que te llevemos a comisaría y no podamos ayudarte, aún estás a tiempo de guiarnos en la investigación. La chica nos dio el lugar y ese nombre. Después se colgó la llamada. Así que habla.
- Es su novia y está embarazada. Debió seguirnos joder.. Miren detectives este asunto es una verdadera mierda. Aún me tiemblan las piernas. Ayudé a escapar a ese capullo de Josh de donde le teníamos retenido y el capullo me golpeó contra ella, miren la herida ostias, aún me sangra, necesito asistencia.
- ¡Calla! Tú de aquí no te mueves hasta que cantes por los codos, ya puedes desangrarte si es preciso. Habla.- Jonh le puso contra la pared diciendo estas palabras.
- ¡Vale vale! ¡Os dije que os ayudaría y lo haré pero suéltame joder!
- ¿Steven era no? Cuéntanos.. A quién pertenece esa sangre, qué ha pasado, cuéntanos todo.- le indicó James.
- Pues tíos lo que os contaba. El colega me golpeó contra los barrotes y me desplomé. Mike, mi socio me despertó y el gilipollas en vez de huir se puso a dar golpes contra la puerta trasera, por lo que tuvimos que ir a por él, no tenía opción. Pero tíos el colega ya estaba jodido cuando le saqué de la celda, pero cuando le vimos estaba ausente, golpeando su frente contra la puerta, ¡daba un miedo de la ostia!. Cuando Mike se acercó por su espalda con el puñal Josh se giró con los ojos en blanco, y se lanzó sobré él ¡como un poseso! Chilló como un condenado mientras Mike le apuñalaba el estómago, pero no era de dolor, era de rabia, gruñendo, tíos estaba asalvajado, le arrancó de un mordisco un trozo de mano con la que le apartaba de él. El colega parecía querer comérselo, joder. Vamos yo ahí me acojoné y corrí todo lo rápido que pude a esconderme. Llegué a los baños y aquí he estado encerrado toda la noche hasta vuestra llegada. Tíos que miedo, no veía nada, solo escuchaba gruñidos detrás de esta puerta, y distintos pasos, hasta que hará un par de horas desaparecieron. Pero colegas, no me he fiado y aquí he esperado la caballería, sabía que esos gritos llamarían la atención vuestra, así que benditos seáis.
- ¿Nos estás vacilando? ¿Mordiscos? ¿Ojos en blanco? Vamos a ver chaval, qué drogas tomas, ¡estás ido!- le replicó John.- ¡Te vas a pudrir en los calabozos hasta que hables! ¡Agentes escóltenlo hasta la comisaría!
- ¡Créanme! No tienen ni idea de lo que está pasando detectives, ni ... ¡PUAJ! – Steven soltó una vomitona sobre los agentes que le escoltaban hasta el coche y le soltaron cayendo redondo.
- ¿Qué te pasa? – James se fijó en que la herida de la cabeza cada vez estaba más negra, infectada, y que de la espalda le salía otra mancha de sangre, la camisa estaba desgarrada por detrás (debió herirle Josh al golpearle contra los barrotes, pensó). Se la rompió abrió por completo, observando un arañazo que supuraba sangre de color oscuro, con capilares oscuros alrededor de la herida.- ¡Este hombre necesita una ambulancia! Agentes ¿están bien? Limpiénse y escolten hasta el hospital al sospechoso. Después seguiremos el interrogatorio allí cuando te calmes y curen las heridas. John nosotros iremos a visitar a Joe...

Esposaron a Steven a la camilla y le subieron a la ambulancia. Un auxiliar le puso un respirador y monitorizó, uno de los agentes subió atrás para escoltarle, el otro hizo de copiloto, y el conductor encendió la sirena y salieron dirección del Chinese Hospital.

- ¡Detectives! Aquí hay una mujer que tiene información sobre el caso. – les dijo el agente que custodiaba la cinta que delimitaba la zona.
- Déjenla pasar.- permitió John.
- Buenas tarde detectives, ya me han informado de que están al mando de la investigación, me llamo Kate, y yo fue quién les llamó. ¿Saben algo de Josh?- preguntó desesperada entre lágrimas.
- ¿Kate? Acompáñenos y nos dice lo que sepa por el camino, no hemos encontrado a su novio de momento, pero imagino que tiene información de primera mano para tener antes de visitar a Joe Sullivan, ¿sabe quién es?- preguntó James.
- Por supuesto.. Es el culpable de todo este caos.- dijo preocupada con voz de rabia secándose las lágrimas.- Les contaré todo desde el principio...

CAPÍTULO 3: NUEVA VIDA, NUEVA ESPERANZA


3 DÍAS ANTES..

- ¿Qué? ¿Es lo que creo que es? ¡Kate me estás haciendo el hombre más feliz del mundo!- dijo el joven llorando de alegría.
- ¡Pero Josh, cómo puedes estar pensando así! ¿Cómo se supone que vamos a vivir? ¡Tú trabajando en ese taller no puedes apenas pagar el alquiler del piso, y yo viviendo con mis padres, trabajando en un bar de mala muerte y además estudiando! ¿Cuál es tu plan eh, cuál? Es una locura...- entre lágrimas decía la chica.
- Kate, ¿confías en mí? ¿Recuerdas por qué me quieres tanto?- Josh inclinó la cara de ella contra la suya, con dulzura, esbozando una sonrisa sincera, relajante y llena de confianza.
- Eres mi loco..- asomaba otra sonrisa en la joven.
- Kate no te preocupes, confía en mí, lo sacaremos adelante. Yo pediré a Bob en el taller doblar jornadas, buscaré otro trabajo, ¿lo que haga falta vale? Y tú trabajarás unos meses más, después nos dedicaremos a tu descanso y bienestar para el bebé y seguirás estudiando medicina, a distancia mientras no puedas presentarte a las clases claro, pero después volverás y llegarás a ser la doctora que siempre has querido, te lo prometo. Que tendrás que curarnos a mí y al pequeño Josh.- asintiendo la abrazaba.
- ¿Pequeño Josh? Jajajaj, ¿cómo tienes tanto morro?- secándose ella las lágrimas entre risas.
- Por supuesto, una versión nueva y mejorada genéticamente por su madre, mira que bien suena: Josh Twin Rutherford. Recuerda este nombre, cree en mí, cree en él.- hizo una pausa- ¿De acuerdo doctora Twin?- bromeó.
- Jaja de acuerdo señor Twin, tendremos a nuestro pequeñajo, y respecto a lo de mi apellido de soltera, primero deberás hincar rodilla bonito.
- Todo se andará guapa, pero que sepas que no me hace falta un anillo para hacerte saber que siempre estaré a tu lado, ¿nunca te fallaré me oyes? Nunca
Nada más llegar a su taller aquel día Josh fue a hablar con su encargado, dando la noticia tanto a él como a sus compañeros entre los que se encontraba su colega Steven, un tipo regordete, buena persona pero que siempre andaba metido en malos asuntos debido a la gente con la que se rodeaba. En ocasiones trabajaba para Joe “El Puerco”, un capo conocido así por sus malas maneras de zanjar los problemas tanto con sus adversarios como con los que le fallaban.
- ¡Enhorabuena chaval! ¡Kate y tú vais a ser súper felices con el pequeñajo, ya lo verás!- le dijo Steven mientras le abrazaba dándole la enhorabuena.
- Ya bueno, muchas gracias tío. El caso es que quería hablar contigo...
- ¿De qué se trata colega?- preguntó preocupado.
- Ya se que siempre te dije que dejases de juntarte con Mike, que dejases ese otro trabajo para El Puerco.. La cosa es que Bob me ha dicho que no puede ampliarme la jornada, que estamos en una mala racha y yo necesito sacar un dinero extra para Kate y el bebé...
- ¡Eh eh tío! ¡Para el carro! Espero que no me estés pidiendo lo que creo que pides.. Eso es muy chungo tío, no te lo aconsejo para nada, yo te ayudaré a buscar otro curro pero ni de coña voy a meterte en esta mierda.
- Steve, escucha. Sólo te pido ayuda, sé que siempre me he metido donde no me llamaban intentando sacarte de ahí. Pero de verdad, necesito el dinero, sólo te pido que si te enteras de algo sencillo, algo.. Que me tengas en cuenta, ¿vale?
- Jo tío.. Eso no es como entrar en la cola del paro a pedir curro. Pero lo tendré en cuenta, de acuerdo. 
Josh llegó a la puerta de su casa agotado. Cuando salió del taller se pasó a la pescadería para cargar piezas de pescado, estaba bien pagado aunque acababas lleno de escamas y con la espalda destrozada. Cuando abrió la puerta le llegó olor a lasaña desde la cocina, no había duda de que Kate ,que tenía una llave de su apartamento, le había preparado su cena favorita, acompañado de una luz tenue de las lámparas y música baja para acompañar a una velada con sabor a celebración.
- ¿Quién hay?- preguntó Josh con tono cariñoso.
- ¡Mi vida! ¿Cómo tardaste tanto? – ella se abalanzó sobre él dándole un enorme beso.- Anda date un duchazo que ya sé el por qué, y ahora disfrutamos de tu cena favorita mi niño. Jo cuanto te quiero. Voy a ir sirviéndola, ya verás que buena ha quedado tu lasañita.
Eran una pareja de jóvenes felices y enamorados de verdad. Sólo existían ellos para ellos dos. Se amaban, se necesitaban. Ambos cenaron y disfrutaron de la exquisita cena entre risas, vino, besos... Acabaron haciendo el amor en un día que les cambiaría la vida por completo...
Al día siguiente Josh tenía el día libre,y estaba decidido a patear San Francisco entero si hacía falta para encontrar otro trabajo que pudiese compaginar con el taller. Cuando salió de preguntar en una tienda de recambios de motor, recibió una llamada de Steven.
- Eh chaval, ¿qué pasa?- preguntó Josh impaciente.
- Colega, ¿aún estás interesado en lo que me dijiste?
- Claro.. – intrigado en esta ocasión.
- Hay un socio jodido, y es un trabajo para tres. Mike, tú y yo.. ¿Te interesaría?
- Ya te he dicho que sí.
- ¿Puedes venir al taller en media hora? Te recogeremos y hablaremos con el Jefe. Quiere conocerte. Hasta ahora..
Mike era el socio de Steven en los trabajos que hacían para Joe. Era un tipo desaliñado, violento y basto. Nunca le cayó bien a Josh, su mirada era desafiante y provocativa.
La idea de tener que verse las caras con El Puerco le estremeció el cuerpo a Josh, pero debía hacerlo por su familia. Estaba convencido.
Cuando llegó al taller le estaban esperando en el coche de Mike, él y Steven en un Chevrolet Cruze negro. Montó.
- ¿Qué pasa Steve? Mike..- asintió con la cabeza.
- Explícame una cosa, me ha dicho Steven lo del embarazo de tu mujer. Esto no es jugar a las casitas, es pringarnos de verdad, dime que no te vas a acojonar ante El Jefe si te llevamos, dejándonos en evidencia a este culo gordo y a mí, porque puedes salir mal parado muchacho.- intimidó Mike
- Estoy dispuesto Mike, no te preocupes.
- Vamos viejo, arranca y llévanos para allá, ya te dije que Josh tiene un par de huevos.- sonriendo y asintiendo Steve.
El coche se puso en marcha...Atravesaron todo San Francisco, era una tarde encapotada, ni frío ni calor. Mientras recorrían Josh estaba inquieto y pensando sólo en la sonrisa de Kate y en la noche perfecta del día anterior. Se auto convencía de que el fin justificaba los medios. Tras unos 50 minutos, el coche se detuvo frente a uno edificio oscuro, con luces de club en la entrada.
- Vamos- dijo Mike- ya hemos llegado.
Los tres bajaron del coche, y entraron en la parte inferior del edificio, unas puertas custodiadas por dos gorilas se abrían para dejarles paso. Atravesaron el hall de un club. Mujeres bailando, hombres gritando y bebiendo.. Un ambiente cargado de sudor y alcohol, con música electrónica de fondo... Al cruzarlo por completo otro gorila abrió otra puerta tras mirarles y apretar el pinganillo. Asintieron, entraron. Recorrieron un pasillo donde un hombre delgado, trajeado con gafas de pasta y cara muy seria les indicó por donde debían pasar.
En frente de ellos una mesa redonda y enorme, en la que les esperaba Joe. Un tipo grandullón con sonrisa fría que les invitó a sentarse. Llevaba un traje gris y corbata granate. Sobre la mesa tenía unos papeles y fotografías junto a un picahielos.
- Sentaos muchachos- dijo con voz grave y dura. Un puro se consumía entre sus labios mientras lo hacíamos.- Así que tú eres Josh, el muchacho del que me ha hablado tanto Steven, que necesitabas trabajar para mantener a tu mujer y futuro pequeño. Me gustan los hombres de familia, siempre tienen ese motivo para ser fieles.- a Josh se le estremeció el cuerpo al darse cuenta de lo que ese tipo le estaba queriendo decir, Steven habló más de la cuenta.
- Señor Joe, soy un..
- Perdona, o Señor Sullivan, o Joe a secas, y me da a mi que puedes llamarme mejor de la segunda forma, veo una buena relación chaval, tranquilo.- le interrumpió.
- Señor Sullivan, prefiero llamarle así por el momento. Soy un tipo normal, entregado y fiel, y sí necesitaría unos trabajos extras hasta poder volver a la normalidad y dejarlo cuando pudiésemos trabajar mi chica y yo, ambos de nuevo. ¿Habría algún problema?- aclaró Josh.
- ¡Tranquilo chico! Jajaja. Demonios, ¿acabas de entrar y ya quieres abandonar el barco?- Steven y Mike se miraban de reojo.
- No señor, pero prefiero aclararlo antes de que pudiese suponer algún problema, se trata de algo temporal por mi familia, no pretendo más de lo que necesite para ello.
- Guau chico, un tipo con carácter, me gusta. ¡Este chaval tiene más pelotas que vosotros dos juntos! Jajaja- hizo una pausa sonriendo volviendo a dar una gran calada su puro.- Mira tengo el trabajo idóneo para ti, y se trata de algo muy sencillo, pero me has gustado, sí señor. – hizo una señal a su guardaespaldas, el tipo de las gafas de pasta puso sobre la mesa un paquete negro y rectangular
- Deberás llevarte este paquete, y ocultarlo en tu casa hasta efectuar la entrega mañana, irás escoltado por estos dos tanto ahora como mañana. Os llamaré y que te recojan, lo lleváis al punto de entrega y listo, pan comido, muy sencillo. ¿Aceptas? ¡No tardará ni 24horas!
- Señor Sullivan, ¿mi casa?- preguntó Josh.
- 5000 dólares muchacho ahora, y otros 5000 en la entrega. Dinero fácil, dinero rápido y ningún riesgo. Una oferta muy generosa diría yo.
Josh se retorció en su sitio meditando la situación, estaba claro que sería un tema delicado, pero se trataba de 10.000 dólares en menos de un día.. Era lo que buscaba. Mike y Steven mientras miraban recelosos perplejos ante la situación.
- De acuerdo Joe, tenemos un acuerdo.
- ¡Genial! ¡Aplaudan muchachos tenemos uno nuevo en nuestras filas, maravilloso! Klaus, paga al chaval y lleva el paquete al maletero de Mike, acompáñale al coche, yo voy a hablar con Mike y Steven antes de que le acompañen.- el tipo de las gafas de pasta cogió un sobre e introdujo billetes de una caja fuerte que abrió tras de él. Se lo entregó a Josh y cargó con el paquete hasta el coche después de Josh estrechase la mano con El Jefe y se dirigiese tras él.
Josh estaba sentado en la parte de atrás cuando entraron en el coche Mike y Steven, éste se giró y dirigió a él.
- ¿Colega todo bien? ¿Estás tranquilo? Ya ha pasado lo peor, te llevamos a casa, descansas hasta mañana que te llamemos y vayamos a buscar, realizamos la entrega y se acabó. Lo que buscabas.
- Gracias Steve, gracias.
Llegaron al edificio de sus apartamentos y le subieron el paquete hasta su piso, él les abrió y colocaron el paquete sobre la mesa del salón. Se despidieron. Mike mantenía su mirada seria, Steven una mirada más compadeciéndose, debía de ser por entender los nervios que tenía Josh al ser la primera vez en esa situación...
Mientras tanto...
- Capucha negra.. Paquete entregado, esta noche estará listo.
- Excelente Señor Sullivan, excelente. Hice bien confiando en sus servicios, ya sabe qué hacer cuando le dé la orden. Seguir el plan según lo acordado.
- Por supuesto no tenga ninguna duda. Hasta entonces..
Se cortó la señal....
...
- Kate hoy no puedes venir, estoy agotado de verdad, prometo compensarte mañana.- le decía Josh por teléfono, ella estaba trabajando en el bar aún.
- Vale Josh, lo entiendo, pero ¿te encuentras bien? Te noto la voz preocupada, ¿te pasa algo?, ¿es por el bebé?
- Amor de verdad, no me pasa nada, llevo todo el día buscando trabajo y no vi nada,por eso estoy un poco decaído, pero no te preocupes, tengo un proyecto en mente, mañana te lo explico, todo va a salir bien, te lo prometo.- dijo mientras sacaba de su bolsillo el sobre y miraba todos los billetes que había en el interior.
- De acuerdo pues, ¿descansa cariño vale? Hablamos mañana, aún así te escribo cuando llegue a casa ¿vale?
- Claro mi vida.
Se puso de pie frente a la mesa mirando el paquete. Estaba sellado, era metálico y tenía una especie de emblema por delante. No veía forma de abrirse. Se preguntaba de que se trataría. No paraba de comerse la cabeza.. Decidió prepararse la cena tras tirarse más de una hora frente a él.
Cogiendo los filetes de la nevera escuchó un sonido en el salón, se quedó en silencio escuchando más detenidamente el sonido. Estaba nervioso, esta a tenso, sólo le faltaba eso. Cogió un cuchillo y se asomó por la puerta de la cocina...
- Josh, ¿qué es esto?- estaba Kate perpleja ante todos los billetes dispersos sobre la mesa.
- Kate yo... Espera... Ee..
Quedaron en silencio, mirándose ambos. No sabía cómo explicárselo.
- Josh dime ahora mismo de donde viene este dinero. ¿Cómo es posible?
- Kate... Es un trabajo con Steven.. No quería mentirte, prefería mantenerte ajena a esto..
- ¿Perdona?, ¿un trabajo para El Puerco? ¿Tú estás loco? ¡Josh es un asesino entre otras cosas! ¿Por dios en qué pensabas? ¿Qué has tenido que hacer? Madre mía...
- Espera Kate. Estaba desesperado por poder cumplir tus sueños, y es este trabajo y acabo mañana, sólo tengo que entregar ese paquete mañana cuando me vengan a buscar Steve y Mike. Ya está de verdad.
- ¿Sólo? ¿ Te parece poco? ¿Has tenido que ver a ese delincuente? ¿Cariño a que precio vamos a cumplir nuestros sueños? Nunca dejes de ser tú por favor, yo te quiero, ¡te amo por lo que eres! No te dejes llevar a lo fácil por favor. Júrame que esta es la última vez que vuelves a hacer una locura así, son unos delincuentes Josh joder... Además ¿qué hay en el paquete?
- Kate ni idea, no lo sé.. Lo siento, no sabes cuánto lo siento.. Quería poderte mantener yo y que fueses feliz.- Josh calló de rodillas entre lágrimas disculpándose.
- Mira mi vida, sé siempre tú, el tipo luchador que me conquistó, no vayas por la vía fácil. Mira ya está hecho pues ya está. Ese dinero ya veremos qué hacemos con él pero este paquete ni acercarnos. No quiero verlo, llévale a otra habitación y nos olvidamos de él hasta mañana, pero esto vamos a pasarlo juntos ¿de acuerdo? Y Josh, promételo.. La última vez.
- Te lo prometo amor. Lo siento de verdad. Gracias. – dijo abrazándola tembloroso. 
- Señor está listo el paquete para ser lanzado.
- De acuerdo, active el sensor de movimiento, láncelo.. Demos la bienvenida al nuevo mundo..- dijo sonriendo..
Josh estaba metiendo el paquete bajo la cama, en el cuarto de invitados, mientras Kate estaba sentada en el salón observando el dinero no dando crédito.
El paquete empezó a emitir un sonido, Josh se quedó mirándolo bajo la cama, escuchaba como un sistema de piezas se movía en su interior, acercó la cara para escucharlo. De pronto se soltó un gas por la ranura del emblema, quedo toda su cara pringada, golpeándose la cabeza contra el somier de la cama y cayendo de espaldas. 
- ¡Aaahhh! ¡Kate ostias! ¡Joder!- se levantó tapándose la cara, fue a tientas por el pasillo hasta el baño.
- ¿Josh qué ha pasado? ¿Qué tocaste?
- Kate no te acerques, no sé lo que pasa, joder..- se miró al espejo, tenía los ojos en llamas, ardiendo.
La puerta de la casa empezó a ser golpeada, la intentaban echar abajo.
- Kate ¿qué es eso?
- Intentan echar la puerta abajo Josh, ¿qué está pasando?- le contestaba en voz baja.
- Kate dame el cuchillo y escóndete en la despensa de la cocina, ¡corre, ya! 
Kate le tiró al suelo del baño el cuchillo que había dejado en el salón y huyó hasta cocina justo cuando entraron los dos tipos..
Iban armados, uno una pistola, el otro una palanca y otro paquete. Ambos con guantes.
- ¿Qué pasa listillo?- le dijo Mike apuntando a Josh tirado en el suelo, con la cara llena de llagas y ojos desorbitados. – ¿Aún quieres dejarlo? Jajajaj
Steve apareció, se arrodilló ante él. Se miraron fijamente. Josh tenía una mirada de odio, él de compadecerse aún. 
- Lo siento colega. Esos 5000 dólares son nuestros. Ya sabes, negocios. – y le golpeó con la barra en la cabeza.
Buscaron por la casa el paquete, en donde les mandó la señal gps del chip que llevaba acoplado. Recogieron el cuerpo una bolsa de cadáveres, recogieron el paquete de Joe en el otro de mayor tamaño, y recogieron el dinero. Cerraron la puerta, y se esfumaron. 
- Paquete lanzado y recogido señor. Todo va según lo previsto.-le dijo el tipo con auriculares frente a la pantalla del ordenador al encapuchado, como si acabase de recibir noticias.
- Excelente Smith, excelente...- respondió sonriendo bajo la capucha.

CAPÍTULO 2 : NOCHE DE MIEDO

- ¡Buenos días San Francisco! ¡Son las 10 de la mañana y aquí seguimos con el mejor Rock en la mejor emisora! Antes de continuar os damos nuestro particular parte meteorológico; aunque haya empezado el día soleado, se acercan nubes por el Oeste, dándonos una tarde con bastante probabilidad de precipitaciones, así que los que pensasen tener un Sábado de pic-nic que sepan que se torcerá a lo largo del día, consejo, ¡coged los paraguas!, y ahora seguimos con Looking for the magic de MTG en la mejor emisora, ¡KOSF, 103.7!

....
- Y que lo digan.. Como se tuercen los planes...- dijo Sarah frunciendo el ceño.
- Hija me necesitan, conozco la zona mejor que nadie y los que tratan en ella, sino fuese esencial no me llamarían, saben que es tu cumpleaños.- replicó James mientras conducía.
- Jo papá, era nuestro día... Bueno, prométeme que volverás a tiempo para cenar.. Y si llueve como dicen, noche de terror, ¿vale?
- Te lo prometo hija, tu escoges las pelis, y nos ponemos en el sofá con un tanque de palomitas y unas pizza ¿vale?
- ¿Habrá helado de chocolate?
- Sólo si me das un besazo pequeña maleante- dijo mientras Sarah le abrazaba dándole un enorme beso en la mejilla.
- Bueno ¿y qué toca, ladrones, traficantes, capos de la mafia, El Joker?- bromeó a su padre
- Pues no lo sé hija, sólo se que me toca ir a por los malos. Tú pórtate bien con los Petterson, hablé con Carl y dijo que Jess y su madre Beth estaban preparando la comida juntas para que paséis el día en el jardín, así podrás además enseñarle a Jessica tu regalo y así presumís juntas en el cole.
- Papá se llama Eusko, ¡y es mío!- le contestó achuchando a la cría.
- Bueno ahí están, dame un fuerte abrazo y mi suerte especial contra malos, venga levanta el dedo- dijo besándola y levantando el pulgar.
- ¡Suerte papá, te quiero mucho! Y recuerda que para cenar ¿eh? ... Noche de miedo...¡UUUUUU!- se marchó sonriendo y levantando los brazos.

James bajó la ventanilla:
- Gracias Carl, me ha surgido un asunto importante en el trabajo, estaré aquí lo antes posible
- No te preocupes Owens, es un placer tener a Sarah, Jess y ella lo pasarán genial. ¡A ver si te da tiempo de ver a los Giants esta tarde, que hoy ganamos!
- ¡Ostias cierto! Espero llegar a tiempo y tomamos unas cervezas viéndolo, hasta luego Carl, saluda a Beth y Jess de mi parte y si necesitas cualquier cosa llámame.
- Anda vete tranquilo, nos vemos.- Se despidió entrando a la casa.

James reanudó la marcha hacia Chinatown, pensando que podía haber ocurrido. 
“ Una matanza sin cuerpo, sólo trozos..” Aún le daba vuelta a las palabras de John. Esa zona estaba controlada por Joe, un capo de poca monta con el que ya se había enfrentado más de una vez ,pero nunca había conseguido encerrar, por temas de droga y extorsión sobre todo, pero esto era pasarse de la raya, y estaba claro que si había ocurrido allí, él sabría algo. Lo primero que haría sería observar la zona y lo ocurrido, y después interrogar a testigos, preguntar a sus informadores, ir escalando hasta llegar a Joe, y sino saltarse los escalones y hacerle una visita directamente.
Aparcó su Hyundai Genesis negro al lado del todoterreno de John. La zona estaba acordonada. La mañana se estaba cerrando.. No tenía un buen presentimiento.
Entró al almacén saludando a los policías que custodiaban la zona, y entonces vió algo atroz... El suelo estaba barnizado con sangre desde la entrada, había trozos de carne, podría distinguir parte de una mano, de una oreja.. También había un puñal empapado... Algo sacado de una película de terror, John no exageró..

- John, comisario Bridges, muchachos, ¿qué tenemos?
- Detective Owens.. Ya ve usted el panorama, un poco pasado de tuerca para un ajuste de cuentas ¿no?- cuestionó el comisario jefe.
- Tío James.. Sacado de la matanza de Texas ¿eh?. Yo no se quién sería el pobrecito pero... Bien no lo pasó. Los forenses están analizando la sangre y trozos a ver si todo pertenece al mismo y el tipo de arma usado para tal carnicería, pero fíjate en este meñique amputado.. Parece desgarrado y arrancado, lejos de ser un corte realizado por ese puñal, ¡por cierto, vaya machete!..pero bueno, ni que fuese un mordisco.. Vaya locura.

A John siempre le gustaba recrearse y vacilar en la escena del crimen, pero no me parecía que andase muy lejos de la verdad.

- ¿Habéis inspeccionado todo el almacén, hay algo más?
- ¿Que si hay algo más? Jaja tío, sólo has visto la punta.. Sígueme- indicaba John andando por un pasillo de estantes.- Allí tenemos una jaula, con otro charco de sangre al pie de los barrotes, y en uno de ellos, por la parte de fuera, tenemos pelo y más sangre, parece que alguien golpeó contra uno de ellos la cabeza del otro. Yo diría que hizo lo dicho y le quito las llaves para salir de ahí hacia la salida, cuando se topó con un tercero que le frenase.
- Vas bien encaminado John, lo que no se es a quien pertenece los pedazos y sangre, si al “enjaulado” o a los que le tenían retenido. Digamos que había tres hombres al menos.. ¿Por qué le tenían enjaulado? ¿Por qué tal escenario sangriento? Algo se les fue de las manos.. Algo se nos escapa..
- Detectives les dejo que continúen, voy a la comisaría y confío en dejar el caso en buenas manos, sigan informándome de cualquier cosa que encuentren.. Esto es una locura.. Voy a empezar el papeleo.- se despidió y dejo la escena el comisario.
- ¿Hay cámaras John? ¿Alguna sala más? ¿Algún otro arma? ¿Estaba alquilado el almacén?
- Desactivadas, allí al fondo unos vestuarios, y al otro lado una oficina, no más armas y no estaba alquilado no.
- En la oficina, ¿había algún papel, nota, algo?
- Nada que destaque Jim. Números y papeles viejos.
- Vamos a los vestuarios.

Marchaban hacia allí. James observó un pequeño sendero de gotas de sangre casi imperceptible. Se lo señaló a John, y ambos echaron mano a su arma. 
El grifo goteaba, dieron al interruptor pero la luz no funcionaba. Máximo silencio. Había unas taquillas, lavabos y duchas. Todo en silencio, todo a oscuras.
Se notaba la tensión de los detectives en el aire, un aire cargado y con el sabor agridulce de tal escenario. Ambos miraron a la vez tras las duchas. 
Nada.

¡Clonk!

Sonó de una de las taquillas un sonido metálico, ambos giraron a la par mirando hacia el sonido.. Se acercaron apuntando a la taquilla despacio. John agarró el asa despacio. Ambos sudaban, ambos estaban preparados. James apuntando a la puerta le hizo una señal a John para que la abriese.
Contó con los dedos.
1...2...

- ¡¡¡Aaaaaaa!!! ¡Cabrón déjame!- salió de repente de la taquilla un tipo con una palanca manchada de sangre sobre John.
- ¿Ostia este quién es? ¡Quita de encima!- John chilló en el suelo mientras James se lo quitó de encima cogiéndole de la camiseta hacia arriba y asestándole un golpe en el estómago.
- ¡Policía de San Francisco!¡Suelta la palanca!¡Ahora!- gritó James apuntándole con el arma.
- ¡Vale vale! La suelto, pero no me hagan daño por favor, ¡pensaba que era Josh o Mike!- sollozaba el tipo soltando la palanca en el suelo.
- ¿Quiénes? ¿A ver quién demonios eres tú? Vaya susto cabronazo.. Poco más y te pego un tiro.- exclamó John.
- Me llamo Steven Jordan, y sé todo lo que ha ocurrido aquí esta noche.- confesó tocándose la cabeza que aún le sangraba..

jueves, 22 de octubre de 2015

CAPÍTULO 1: FELIZ CUMPLEAÑOS

- ¿ Papá? ¿ Papá me estás escuchando? ¡¡Deja de hacer el tonto sé que estás despierto!!

- Mmm, ¿si?, ¿quién es? ¡¡Pero si es mi cariño!!! ¡Buenos días pequeña! ¿A qué viene este despertar tan matutino?
- ¡Papá que es mi cumple! ¡Deja de hacer el tonto y dame mi regalo!
- ¿Ah si? Vaya... Jajajaja, ¿no te vale con mi amor completo?- le decía James mientras cogía a su hija de la cintura levantándola sobre él.
- Felices trece años pequeñaja, ¿tendré que empezar a preocuparme por los chicos ya? Yo creo que aún tienes ocho ¿eh?
- Papá deja de decir tonterías, primero que sí, hago mis trece como bien has dicho, ya soy una mujer hecha y derecha, y segundo, ¡el único chico que hay importante en mi vida eres tú!
- ¿Seguro? Te vi muy simpática con el compañero que vimos el otro día en el cine... Jeje, anda vamos a desayunar.
- ¡Estás tonto! ¡Sam es sólo un amigo!- dijo Sarah sonrojándose.
- Así que Sam... Jaja. Venga levanta vamos abajo.

James y su hija vivían en Alamo Square, un barrio precioso y tranquilo de San Francisco, en una casita de postal, con paredes blancas y techo anaranjado. Era una mañana soleada, un día perfecto para celebrar su cumpleaños en el Zoo como habían programado.

- Papá aún sigo esperando mi regalo, no te hagas el tonto. – dijo Sarah bajando las escaleras.
- ¿No te valen mis tortitas especiales con vitamina C de cariño?- en tono cariñoso. Para James su hija lo era todo, la amaba por encima de cualquier cosa, desde que su mujer Adele falleciese en el momento del parto por complicaciones, Sarah ocupó su vida por completo y le dió la felicidad que pensaba que nunca recuperaría al perder a su amor.
- Jajaja, papá me encantan, pero no.. ¡Vamos suelta prenda ya!
- ¿Hija qué es esa caja encima del salón?
- ¡¡Sí, lo sabía!! – dijo avalanzándose sobre el paquete rojo. Lo abrió con ansia.
- ¿Qué es esto? ¿Una correa? ¿Es lo que creo?
- Felicidades pequeña. – dijo abriendo la puerta de la cocina de la que salió corriendo un pequeño pastor alemán tropezándose sobre la moqueta.
- ¡Papá, me encanta! ¡El pequeño Eusko ha llegado a la familia!
- ¿Eusko? ¿Ya has escogido nombre?
- Sí papá, que el abuelo Andoni es vasco, y ese es su significado allí. Siempre me hablaba del que tenía él de joven, así que... ¡Bien!
- El abuelo.. Bueno ya sabes que esto es una responsabilidad tuya, sacarlo a pasear, darle de comer, lavarlo.. ¿Ya sabes no?- dijo mirando al perro mientras se hacía pis jugando con la niña.- Empezando por recoger eso...

Ring, ring...
- Sí pesado anda coge el teléfono, voy a limpiarlo. ¡Eusko tranquilo! Jajaja, que bonito como se pone nervioso.

James descolgó el teléfono de la cocina.
- ¿Sí? 
- James soy John, ¿qué tal la pequeña Sarah? ¿Ya la diste el perrillo?
- Muy bien gracias, sí ahí está ensuciándome el salón ya... Dime John, ¿qué pasa?
- Ya se que era tu día libre tío, pero creo que deberías venir a echar un vistazo a los almacenes antiguos de Chinatown.
- John iba a llevarla al zoo, ¿no puedes encargarte? ¿Qué ha pasado?
- Tío ha habido una matanza, pero no hay cuerpo, sólo trozos.. Ven y te cuento más, estamos intentando averiguar qué ha pasado, pero esta zona está controlada por Joe, ya sabes, y tú eres el que mejor le conoce, nos vendría de perlas tu ayuda. Lo siento tío pero el comisario insistió.
- Joder.. De acuerdo, lo que tarde en cambiarme y hablar con Carl, el vecino, a ver si pueden quedarse con Sarah. Hasta ahora.
- Lo siento de veras, pero es muy jodido.. Gracias.

martes, 20 de octubre de 2015

PRÓLOGO


- ... ¡Se ha liberado Mike, se ha liberado!
- ¡Chsss! Calla. Aún podemos hacer algo, joder tenemos que encontrarlo y encerrarlo de nuevo, ¿cómo pudiste dejarle escapar?
- Te lo dije antes, me dijo que estaba muerto de sed sollozando, y viéndole lo mal que estaba le solté la esposa de una mano y di de beber un poco de agua. En ese momento me golpeó la cabeza, y ya me has despertado tú cuando has visto la jaula abierta.. Tío estaba súper jodido, no paraba de sudar y de tener arcadas. Joder Mike que le conocíamos, él podía haber sido cualquiera de nosotros dos...
- Calla y mantén los ojos abiertos, no puede haber salido de aquí, no ha pasado mucho tiempo desde que me fui a informar Joe de que todo iba bien, a ver cómo cojones se lo decimos ahora.. Si se entera.. Ya podemos rezar por que este hijo de perra no se escape, sino..

Clonk....clonk....

- ¿Ostia oyes eso? Suena por allí, ¡están forzando la puerta! Corre maldito gordo, ayúdame, y silencio, vamos.
- Venga, esta vez le daré su merecido, cabronazo... Aún me arde la cabeza- dijo tocándose la nuca mientras sangraba..

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Bienvenidos a "El Cambio", una novela digital en proceso. No quedaréis indiferentes..